Tacto visual aplicado: luz, especificación y materialidad consciente

En la primera parte de este artículo vimos qué es el tacto visual, su base neurocientífica y cómo cada uno de los siete sistemas MicroQuarz® genera una emoción anticipada diferente según su textura, granulometría y comportamiento superficial. Comprender este fenómeno es fundamental, pero la pregunta siguiente es inevitable: ¿cómo se aplica conscientemente en un proyecto de arquitectura o interiorismo?
La respuesta está en tres variables: la luz que activa la materialidad, los criterios de especificación según la intención del espacio, y la coherencia entre sostenibilidad técnica y percepción sensorial. Un revestimiento mineral puede comunicar serenidad o robustez, calidez o frescura, pero esa comunicación solo se completa cuando la iluminación revela su textura y cuando el profesional ha elegido el sistema adecuado para lo que ese espacio necesita transmitir.

La luz como activadora del tacto visual
El tacto visual no es una propiedad estática del material sino una interacción dinámica entre superficie y luz. El mismo revestimiento mineral comunica sensaciones táctiles radicalmente diferentes según la iluminación que lo active. Una pared de MicroQuarz® Terra bajo luz cenital suave genera una lectura visual homogénea donde las micas quedan discretas. La misma pared bajo luz rasante lateral revela cada partícula mineral, convirtiendo la superficie en un mapa táctil tridimensional.
En un proyecto de interiorismo consciente, la especificación del revestimiento debe ir acompañada del diseño lumínico. No se trata de «iluminar el espacio» sino de «activar la materialidad». Una superficie con textura visible requiere luz direccional que genere micro-sombras y revele el relieve. Una superficie continua y satinada se potencia con iluminación difusa que acentúe su uniformidad. Un acabado con micas integradas necesita luz móvil (natural o con variación de temperatura de color) para que los reflejos aparezcan y desaparezcan según el ángulo de visión.
Criterios de especificación según intención de proyecto
La elección del sistema MicroQuarz® para un proyecto específico debe responder a tres preguntas fundamentales: ¿Qué emoción anticipada necesita el espacio? ¿Qué tipo de luz natural y artificial tendrá? ¿Qué nivel de interacción física tendrá el usuario con la superficie?

Pared MicroQuarz® Classic
Classic o Hybrid
Para espacios que buscan serenidad y continuidad visual
Superficies que no compiten con el mobiliario ni con los usuarios, sino que actúan como lienzo neutro. Ideales para viviendas, consultas médicas, espacios de concentración o salas de reuniones donde la materialidad debe estar presente sin protagonismo. El tacto visual anticipado es de suavidad, limpieza y orden.

Proyecto de Francesc Santiago Montilla
Nature o Terra
Para espacios que buscan autenticidad y carácter material
Superficies que reivindican su condición mineral, donde la textura es protagonista consciente. Apropiadas para locales comerciales de marca con identidad fuerte, viviendas de estética industrial-cálida, espacios gastronómicos que buscan conexión con lo artesanal. El tacto visual anticipado es de solidez, peso específico y presencia de materia.

Proyecto de Minirali
Hard Transit o Hard Transit XL
Para espacios interiores y exteriores que requieren resistencia sin renunciar a la elegancia
Superficies diseñadas para alto tránsito peatonal pero con acabado que comunica cuidado y sofisticación. Hoteles, retail, museos, espacios corporativos de representación. El tacto visual anticipado es de robustez noble, un material que perdura sin degradarse estéticamente.

Proyecto de Decoraciones Montoya
ROC
Para espacios de máxima exigencia técnica con presencia mineral visible
El sistema más resistente de la gama MicroQuarz®, con cuarzo esférico de hasta 0,9-1,3 mm visible en superficie. Su textura rugosa natural comunica autenticidad geológica y resistencia extrema. Especialmente diseñado para alto tránsito comercial, espacios públicos con exigencias de durabilidad máxima, y aplicaciones en exterior donde otros sistemas no están recomendados. El tacto visual anticipado es de piedra natural tallada, montaña habitable, permanencia sin concesiones estéticas. ROC no disimula su condición mineral: la exhibe como valor diferencial.
Un proyecto puede combinar varios sistemas en diferentes zonas para generar contrastes táctiles intencionados.
Materialidad consciente: cuando la sostenibilidad también se percibe

El tacto visual no se limita a la percepción de textura y temperatura anticipadas. También comunica autenticidad material. El cerebro humano ha desarrollado la capacidad para detectar, aunque sea inconscientemente, cuando un material es genuino o cuando simula ser algo que no es. Una superficie de MicroQuarz® con 85% de cuarzo natural y sin cemento comunica visualmente su condición mineral auténtica. No intenta imitar mármol, madera u hormigón: es mineral de cuarzo aplicado como revestimiento continuo.
Esta autenticidad material conecta con la creciente demanda de materialidad consciente en arquitectura de interiores. Los profesionales especifican cada vez más materiales cuya composición, procedencia y proceso productivo sean coherentes con criterios de sostenibilidad verificables. MicroQuarz® responde a esta necesidad con formulación de bajo contenido en compuestos orgánicos volátiles (COV clase A según normativa europea), sin cemento en su composición, y con cuarzo natural como componente mayoritario.
La percepción de sostenibilidad también opera a través del tacto visual. Materiales con acabados mate, texturas naturales visibles y ausencia de brillos artificiales comunican menor procesamiento industrial y mayor proximidad a su estado mineral original. Esta percepción influye en cómo los usuarios valoran el espacio. Un proyecto certificado en sostenibilidad gana coherencia perceptiva cuando sus materiales comunican visualmente esa misma filosofía a través de su tacto anticipado.

ECORESINAS desarrolla todos sus sistemas bajo el marco de su Compromiso de Sostenibilidad, que establece criterios de impacto ambiental reducido en toda la cadena de producción y aplicación. Este compromiso no es únicamente técnico sino también perceptivo: los materiales deben comunicar respeto al entorno no solo en su ficha técnica sino también en su presencia sensorial.
El tacto visual como herramienta de diferenciación profesional
Para arquitectos e interioristas, dominar el tacto visual como variable de diseño representa una ventaja competitiva clara. Mientras que muchos profesionales especifican materiales basándose únicamente en criterios estéticos superficiales o en el cumplimiento normativo mínimo, quienes incorporan la dimensión táctil-visual en su proceso de diseño generan espacios con mayor profundidad experiencial.
Esta profundidad se traduce en satisfacción del cliente final. Un usuario puede no saber articular verbalmente por qué un espacio le genera bienestar, pero su sistema nervioso sí registra la coherencia entre la intención del espacio y los mensajes sensoriales que emiten sus materiales. Un spa urbano con superficies que anticipan frescura y suavidad cumple expectativas a nivel pre-consciente. Una vivienda familiar con acabados que comunican calidez y solidez genera sensación de refugio sin necesidad de explicación.
El showroom de ECORESINAS en Sabadell (Barcelona), está diseñado específicamente para que arquitectos e interioristas experimenten el tacto visual de cada sistema bajo condiciones reales. No se trata de ver muestras pequeñas, sino de caminar junto a espacios completos bajo diferentes tipos de iluminación, observar cómo cambia la percepción según el ángulo de visión, y entender cómo cada acabado modifica la temperatura percibida del espacio.






Comentarios recientes